Una de las cosas más demostradas de las empresas de nuestro pais es que para competir mejor han de ser más intensivas en conocimiento y menos en materia. Esto lo he explicado cientos de veces en mis clases pero el mejor ejemplo de qué significa esto lo he tenido hace unas semanas.
El audio de mi Macbook air de repente dejó de funcionar. En un foro en internet varias personas explicaban que había que cambiar el cable del audio y que era mucho más barato y rápido hacerselo uno mismo con un manual de
iFixit. En su foro hay muchas experiencias positivas que avalan que la reparación funciona. En unos minutos compré el cable, un spudger y un destornillador en su web. Dos días después lo recibí con Fedex y en 50 minutos (que ahora serían 15) lo tenía cambiado y funcionando perfectamente, por unos 60€ con portes incluidos.
Un almacén de componentes electrónicos que en otras condiciones estaría relegado al olvido se ha convertido en la solución para todas aquellas averías que tienen los aparatos ya sin garantía... en todo el mundo!. He pagado una pequeña fortuna por un cable, un palito de plástico y un destornillador, y además estoy super-satisfecho!
Este es el paradigma de añadir valor a la materia. Multiplican su margen añadiendo al cable un manual en la web que lo hace muy sencillo, una perfecta logística y lo más fantástico, una plataforma social donde la comunidad de usuarios aportan conocimiento y dan más valor a la empresa. De hecho son los propios usuarios los que identifican nuevas necesidades, hacen los manuales y los mejoran, prescriben, etc.
Y el hecho de auto-repararse las cosas acaba siendo una ideología, con lo que tienen su
Self-repair Manifesto y su planteamiento de
Fix the Planet!, donde defienden los derechos de sus clientes frente a los fabricantes de los aparatos. Nada hay más fuerte que defender con tus clientes una idea superior.
En definitiva, pongamos más conocimiento en el negocio, que el cable en el almacén lo tienen todos tus competidores!